A Título Personal: Medios a medias

Escrito el 21/05/2026
Omar Arizmendi Hernández

Hay medios que ya no infor­man: admi­nis­tran gol­pes. Y no, no hablo de la crí­tica dura al poder, por­que esa siem­pre será nece­sa­ria y hasta salu­da­ble. Hablo de esos espa­cios que se dis­fra­zan de perio­dismo serio mien­tras jue­gan al telé­fono des­com­puesto con rumo­res, fil­tra­cio­nes y 'tras­cen­di­dos' con­ve­nien­te­mente aco­mo­da­dos para pegar polí­ti­ca­mente. Las clá­si­cas colum­nas colec­ti­vas donde nadie firma, pero todos entien­den el men­saje. Lo que colo­quial­mente se conoce como aven­tar la pie­dra y escon­der la mano. Lo vimos estos días con la Gober­na­dora Mar­ga­rita Gon­zá­lez Sara­via. Bastó que cir­cu­lara una ver­sión sin prue­bas sóli­das sobre supues­tas res­tric­cio­nes o inves­ti­ga­cio­nes en Esta­dos Uni­dos para que algu­nos la sol­ta­ran casi como sen­ten­cia. Total, luego se des­miente y como si nada hubiera pasado; el chisme ya caminó, el golpe ya pegó y las redes ya hicie­ron el resto. Por­que ahora pare­ciera que en cier­tos medios la regla es: 'pri­mero publica, luego ave­ri­gua'. Y si no hay sus­tento, ni prue­bas, siem­pre se podrá con­tar con la vieja con­fia­ble de poner 'tras­cen­dió' para que ama­rre. Pero lo más curioso vino des­pués. Mucha gente salió a res­pal­dar públi­ca­mente a la Gober­na­dora y enton­ces apa­re­cie­ron los 'ana­lis­tas' de siem­pre diciendo que fue un error, que le die­ron dema­siada impor­tan­cia al tema y que la estra­te­gia de comu­ni­ca­ción estuvo mal mane­jada. ¡Ah, karate kid! O sea, si salían a cerrar filas, estaba mal por­que 'hicie­ron grande el tema'; pero si nadie decía nada, los mis­mos hubie­ran salido al día siguiente con que 'la deja­ron sola', 'nadie metió las manos por ella' o 'ni su pro­pio movi­miento la defen­dió'. Ahí está el truco: el obje­tivo nunca fue ana­li­zar la estra­te­gia, sino encon­trarle cómo pegar. Pro­ba­ble­mente eso fue justo lo que más les caló: que sí hubo res­paldo. Que dis­tin­tos per­so­na­jes polí­ti­cos y socia­les no mini­mi­za­ron el rumor y salie­ron a dar la cara. Por­que hay quie­nes dis­fru­tan más la narra­tiva del ais­la­miento que la rea­li­dad de la soli­da­ri­dad polí­tica. Les aco­moda más ven­der cri­sis que reco­no­cer cohe­sión. El pro­blema es que eso ya no es perio­dismo, es gri­lla con tipo­gra­fía bonita. Antes los medios cons­truían pres­ti­gio cui­dando la infor­ma­ción; hoy algu­nos sobre­vi­ven admi­nis­trando escán­da­los. Ya no ven­den noti­cias, ven­den morbo. Y en el peor de los casos, usan la publi­ca­ción como método de pre­sión: te pego para que me vol­tees a ver y ver qué bene­fi­cio puedo sacar. Una espe­cie de extor­sión. Y ojo, esto ter­mina afec­tando tam­bién a los perio­dis­tas serios, a los que sí inves­ti­gan y con­tras­tan infor­ma­ción, por­que la gente empieza a meter a todos en el mismo cos­tal. En tiem­pos donde las redes socia­les ya son una fábrica indus­trial de rumo­res, lo último que nece­si­tá­ba­mos era que algu­nos medios tra­di­cio­na­les deci­die­ran com­pe­tir­les en chisme y ama­ri­llismo. Se vale cues­tio­nar al poder, fal­taba más. Lo que no se vale es fabri­car narra­ti­vas desde la mala fe o la espe­cu­la­ción dis­fra­zada de infor­ma­ción pri­vi­le­giada. No está de más decir que esto es a título per­so­nal. Fuera de con­texto: Hablando de toda esta rumo­ro­lo­gía, ahora resulta que hay quie­nes dicen que la Ope­ra­ción Enjam­bre se hizo para 'cobi­jar' a la Gober­na­dora Mar­ga­rita Gon­zá­lez Sara­via tras los rumo­res de estos días. O sea, según ellos, las deten­cio­nes, el tra­bajo de inte­li­gen­cia y toda la estra­te­gia fede­ral de segu­ri­dad valen un cacahuate. La rea­li­dad es que las Fuer­zas Fede­ra­les y Esta­ta­les están dando resul­ta­dos y poco a poco la segu­ri­dad empieza a avan­zar en More­los. Pero claro, cuando la obse­sión es pegar polí­ti­ca­mente, hasta los gol­pes con­tra la delin­cuen­cia les inco­mo­dan. 6x6: Hace 20 años, en pleno apo­geo de su éxito, el Mís­tico era como Juanpa Zurita o cual­quiera de esos influen­cers actua­les: salía en tele­no­ve­las, cam­pa­ñas polí­ti­cas del PAN, edi­ta­ron un disco con sus can­cio­nes favo­ri­tas y hasta pro­ta­go­nizó el video­clip de 'Me Muero', inter­pre­tada por La Quinta Esta­ción, con aquel icó­nico momento en que la voca­lista Nata­lia Jimé­nez besaba al Prín­cipe de Plata y Oro con todo y más­cara puesta. La semana pasada y para cele­brar el vigé­simo ani­ver­sa­rio del tema, la can­tante espa­ñola hizo una apa­ri­ción espe­cial en la Arena México para inter­pre­tarlo y reu­nirse con el ídolo del CMLL. Inde­pen­dien­te­mente del nos­tál­gico momento, tam­bién hizo que algu­nos reme­mo­rá­ra­mos la época en que nues­tros lucha­do­res entra­ban a las are­nas con can­cio­nes emble­má­ti­cas, algo que hoy es impo­si­ble por los dere­chos de autor. Actual­mente, la música que se uti­liza suena muy gené­rica y poco ori­gi­nal. Lejos que­da­ron las épo­cas en que Vola­dor entraba con 'Per­so­nal Jesus' de Depe­che Mode, Blue Pant­her con "La Puerta Negra" o Dr. Wag­ner con "Bad Medi­cine" de Bon Jovi. La nueva era de la lucha libre mexi­cana nos ha dado cosas bue­nas, pero tam­bién nos quitó eso. ¡Salu­dos! Las opi­nio­nes ver­ti­das en este espa­cio son exclu­siva res­pon­sa­bi­li­dad del autor y no repre­sen­tan, nece­sa­ria­mente, la polí­tica edi­to­rial de Grupo Dia­rio de More­los.