Hay medios que ya no informan: administran golpes. Y no, no hablo de la crítica dura al poder, porque esa siempre será necesaria y hasta saludable. Hablo de esos espacios que se disfrazan de periodismo serio mientras juegan al teléfono descompuesto con rumores, filtraciones y 'trascendidos' convenientemente acomodados para pegar políticamente. Las clásicas columnas colectivas donde nadie firma, pero todos entienden el mensaje. Lo que coloquialmente se conoce como aventar la piedra y esconder la mano. Lo vimos estos días con la Gobernadora Margarita González Saravia. Bastó que circulara una versión sin pruebas sólidas sobre supuestas restricciones o investigaciones en Estados Unidos para que algunos la soltaran casi como sentencia. Total, luego se desmiente y como si nada hubiera pasado; el chisme ya caminó, el golpe ya pegó y las redes ya hicieron el resto. Porque ahora pareciera que en ciertos medios la regla es: 'primero publica, luego averigua'. Y si no hay sustento, ni pruebas, siempre se podrá contar con la vieja confiable de poner 'trascendió' para que amarre. Pero lo más curioso vino después. Mucha gente salió a respaldar públicamente a la Gobernadora y entonces aparecieron los 'analistas' de siempre diciendo que fue un error, que le dieron demasiada importancia al tema y que la estrategia de comunicación estuvo mal manejada. ¡Ah, karate kid! O sea, si salían a cerrar filas, estaba mal porque 'hicieron grande el tema'; pero si nadie decía nada, los mismos hubieran salido al día siguiente con que 'la dejaron sola', 'nadie metió las manos por ella' o 'ni su propio movimiento la defendió'. Ahí está el truco: el objetivo nunca fue analizar la estrategia, sino encontrarle cómo pegar. Probablemente eso fue justo lo que más les caló: que sí hubo respaldo. Que distintos personajes políticos y sociales no minimizaron el rumor y salieron a dar la cara. Porque hay quienes disfrutan más la narrativa del aislamiento que la realidad de la solidaridad política. Les acomoda más vender crisis que reconocer cohesión. El problema es que eso ya no es periodismo, es grilla con tipografía bonita. Antes los medios construían prestigio cuidando la información; hoy algunos sobreviven administrando escándalos. Ya no venden noticias, venden morbo. Y en el peor de los casos, usan la publicación como método de presión: te pego para que me voltees a ver y ver qué beneficio puedo sacar. Una especie de extorsión. Y ojo, esto termina afectando también a los periodistas serios, a los que sí investigan y contrastan información, porque la gente empieza a meter a todos en el mismo costal. En tiempos donde las redes sociales ya son una fábrica industrial de rumores, lo último que necesitábamos era que algunos medios tradicionales decidieran competirles en chisme y amarillismo. Se vale cuestionar al poder, faltaba más. Lo que no se vale es fabricar narrativas desde la mala fe o la especulación disfrazada de información privilegiada. No está de más decir que esto es a título personal. Fuera de contexto: Hablando de toda esta rumorología, ahora resulta que hay quienes dicen que la Operación Enjambre se hizo para 'cobijar' a la Gobernadora Margarita González Saravia tras los rumores de estos días. O sea, según ellos, las detenciones, el trabajo de inteligencia y toda la estrategia federal de seguridad valen un cacahuate. La realidad es que las Fuerzas Federales y Estatales están dando resultados y poco a poco la seguridad empieza a avanzar en Morelos. Pero claro, cuando la obsesión es pegar políticamente, hasta los golpes contra la delincuencia les incomodan. 6x6: Hace 20 años, en pleno apogeo de su éxito, el Místico era como Juanpa Zurita o cualquiera de esos influencers actuales: salía en telenovelas, campañas políticas del PAN, editaron un disco con sus canciones favoritas y hasta protagonizó el videoclip de 'Me Muero', interpretada por La Quinta Estación, con aquel icónico momento en que la vocalista Natalia Jiménez besaba al Príncipe de Plata y Oro con todo y máscara puesta. La semana pasada y para celebrar el vigésimo aniversario del tema, la cantante española hizo una aparición especial en la Arena México para interpretarlo y reunirse con el ídolo del CMLL. Independientemente del nostálgico momento, también hizo que algunos rememoráramos la época en que nuestros luchadores entraban a las arenas con canciones emblemáticas, algo que hoy es imposible por los derechos de autor. Actualmente, la música que se utiliza suena muy genérica y poco original. Lejos quedaron las épocas en que Volador entraba con 'Personal Jesus' de Depeche Mode, Blue Panther con "La Puerta Negra" o Dr. Wagner con "Bad Medicine" de Bon Jovi. La nueva era de la lucha libre mexicana nos ha dado cosas buenas, pero también nos quitó eso. ¡Saludos! Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.
A Título Personal: Medios a medias
Escrito el 21/05/2026