Estados Unidos cuenta con un gran número de habitantes de origen mexicano. De hecho, según datos publicados en el 2023 por la Oficina de Censo de Estados Unidos, para 2020 la población mexicana en Estados Unidos alcanzó la cifra de 35.9 millones de personas. Esto representa el 58% de la población hispana total, lo que hace de los mexicanos el grupo latino más grande en Estados Unidos. Por lo que no es sorpresa que la mayoría de las remesas que ingresan a México provengan de este país. El ingreso por concepto de remesas a México ha presentado un aumento sostenido en la última década; una tendencia que se acentuó a partir del 2020. Sin embargo, esta tendencia tomó un giro drástico en el 2025. Las remesas entre Estados Unidos y México pasan de crecer a disminuir En 2025 el ingreso por remesas bajó a 61,791 millones de dólares, 4.6% menos que los $64,746 millones recibidos en 2024. En 2026, con el nuevo impuesto a las remesas, es muy probable que esta variable continúe a la baja. Pero, en general, hay varios factores que influyen en este cambio. De acuerdo con un análisis del Banco Interamericano de Desarrollo publicado a finales de 2025, uno de los factores que puede haber contribuido a este descenso es el decrecimiento del número de migrantes mexicanos en puestos laborales en Estados Unidos. Otro factor observado por este análisis es la apreciación del peso con respecto al dólar, luego de una depreciación en el 2024. Las transferencias digitales superan al efectivo en el corredor entre Estados Unidos y México Del total enviado por remesas desde Estados Unidos a México en 2025, 99,1%, se realizaron por medio de transferencias electrónicas. Los envíos en efectivo y especie fueron solo el 0,7%, mientras que los giros fiscales representaron el 0,2%. Esto demuestra que el envío en efectivo ya no es el método predilecto. En cambio, las plataformas digitales y las cuentas bancarias que permiten realizar transacciones electrónicas pasan a dominar el mercado. El nuevo impuesto sobre las remesas de 2026 modifica los hábitos de transferencia Un factor que impulsará a los usuarios hacia tipos de transferencia electrónicas es el nuevo impuesto a las remesas que entró en efecto en enero de 2026. Este arancel del 1% aplica solo a medios físicos, como dinero en efectivo, cheques o giros fiscales. En cambio, los envíos a través de transferencias interbancarias, aplicaciones digitales o tarjetas de crédito y débito están libres del recargo. Además, estos métodos son generalmente más rápidos que los medios físicos, por lo que no es inusual que sean preferidos para el envío de remesas. Sin embargo, la tarifa afecta de manera más pronunciada a las personas que se encuentran fuera del sistema bancario estadounidense. Las comisiones por transferencias varían entre los proveedores digitales y los que operan en efectivo En este contexto, los distintos proveedores compiten por ofrecer un servicio más económico; no solo al eludir el impuesto, sino que buscan ofrecer comisiones más bajas y tipos de cambio más ventajosos. Pero, por otro lado, la banca tradicional es menos flexible en este sentido, por lo que su esquema de precios permanece igual. El costo del envío de remesas depende en gran medida del medio que se use y los usuarios cuentan con distintos métodos a elegir para escoger uno que les permita aprovechar de una mejor manera su dinero. La competencia se pasa de los operadores tradicionales a los modelos híbridos de tecnología financiera Los medios preferidos para enviar remesas serán entonces los que ofrezcan un mayor ahorro, pero también una mayor versatilidad. Plataformas digitales de tecnología financiera como BOSS Money ofrecen un tipo de cambio competitivo y comisiones más bajas que el promedio. Además, permiten pagar con distintos métodos de pago, como tarjetas de crédito y débito, billeteras digitales y entornos nativos como BOSS Money Wallet y Mobile Pay. Si consideramos que, según el Banco de México, casi la mitad de las remesas enviadas por medios electrónicos en 2025 se cobraron en efectivo, esta versatilidad de BOSS Money la hace una herramienta excelente para el envío de remesas. Se intensifican las regulaciones en el corredor de pagos entre Estados Unidos y México Un factor legal que también impacta la dinámica del envío de remesas de Estados Unidos a México es la regulación establecida a inicios de 2025 por la FinCEN. Esta orden insta a los proveedores de servicios financieros a reportar cualquier transacción en efectivo superior a los 200 dólares provenientes de zonas específicas de los estados de Texas y California, en vez de los $10.000 de la normativa previa. Para esto, los proveedores deben exigir a sus clientes una mayor cantidad de datos personales, para verificar su identidad. Además, también deben reportarse las transacciones de más de $2.000 que parezcan sospechosas. Los pagos más rápidos crean nuevas expectativas para las remesas El auge de las transferencias electrónicas ha tenido otro impacto en la dinámica de las remesas. Debido a que permiten realizar envíos de dinero instantáneos, los usuarios ya no se conforman con los procesos bancarios, que pueden tomar días en hacerse efectivos. La velocidad de transacción es, en este contexto, un factor que se asume como básico, y no simplemente un agregado. Qué no ha cambiado en el corredor de remesas entre Estados Unidos y México A pesar de todos los cambios legales y estructurales que han ocurrido en el corredor de remesas entre Estados Unidos y México, este sigue siendo uno de los más usados a nivel global, debido a la gran cantidad de migrantes mexicanos que se encuentran en Estados Unidos. Asimismo, aunque haya bajado el volumen de remesas, estas siguen siendo de suma importancia para muchas familias mexicanas, que dependen de este ingreso. Conclusión: El 2026 marca un cambio estructural en las remesas entre Estados Unidos y México Si bien es cierto que el monto de las remesas de Estados Unidos a México cayó en 2025, esto se debió a una multiplicidad de factores que alteraron la dinámica entre ambos países. Nuevas normativas restringen la manera en que se puede enviar dinero, sumado a un cambio en la distribución de la población migrante. Sin embargo, esto no representa necesariamente un cese o una disminución de este corredor de remesas. En cambio, es una muestra de que este corredor se está reajustando y siendo transformado.
¿Qué ha cambiado en los corredores de transferencia de dinero entre Estados Unidos y México en los últimos años?
Escrito el 12/05/2026