Cuernavaca.- El descuido y la falta de supervisión por parte del personal del Ayuntamiento de Cuernavaca provocaron una tragedia ambiental en el parque Alameda. Decenas de peces murieron asfixiados en el lago artificial debido a que los encargados olvidaron realizar una tarea básica: abrir las compuertas para permitir la entrada de agua limpia y oxigenada. La Secretaría de Desarrollo Sustentable y Servicios Públicos del municipio reconoció que la mortandad de los ejemplares fue producto de una omisión operativa directa. Esta falta de mantenimiento ocurre en medio de una ola de calor que hace crítica la renovación del vital líquido en los espejos de agua estancada. Admiten negligencia operativa en el parque El titular de la dependencia, Alberto Méndez Serrano, fue el encargado de confirmar que el incidente no se debió a factores externos o contaminación deliberada, sino a un error humano. Los empleados municipales no operaron el sistema de compuertas que regula el flujo del lago. "Ahí fue una cuestión de falta de oxigenación… hay una compuerta que deja entrar agua limpia y otra que saca el agua que está", declaró el funcionario ante los cuestionamientos de los medios de comunicación, admitiendo que el problema ocurrió hace aproximadamente siete días. Sin castigo para los responsables A pesar de que la muerte de las carpas es una evidencia clara de la falta de vigilancia en las áreas recreativas, la autoridad municipal se limitó a señalar que el problema ya fue atendido. Según Méndez Serrano, ya se "pusieron cartas en el asunto" para garantizar que la circulación del agua sea constante. Sin embargo, ciudadanos que frecuentan el parque Alameda han expresado su indignación, pues el mal olor y la imagen de los peces flotando fueron evidentes durante varios días antes de que el personal de Servicios Públicos interviniera para limpiar el área afectada. Crisis de mantenimiento en Cuernavaca Este hecho pone nuevamente en la mira la capacidad de gestión del Ayuntamiento de Cuernavaca en cuanto a servicios públicos básicos. Mientras la administración busca promover una imagen de cuidado ambiental, la realidad en los parques públicos muestra un abandono que hoy costó la vida a especies animales. El lago de la Alameda depende totalmente de la intervención manual para no convertirse en un foco de infección, una tarea elemental que, por descuido, fue ignorada por quienes tienen la responsabilidad de proteger el patrimonio natural de los cuernavacenses.
Negligencia en el Ayuntamiento mata a decenas de peces en la Alameda de Cuernavaca
Escrito el 04/05/2026