Cuernavaca, Morelos.- El sector empresarial de la zona oriente del estado se encuentra en estado de alerta máxima. Eduardo Aguilar Ochoa, presidente de la Asociación de Industriales y Empresarios de Morelos (ADIEM), denunció que la inseguridad en Cuautla ha escalado a niveles que obligan a los dueños de negocios a modificar su operatividad para sobrevivir a la delincuencia organizada. La inseguridad en Cuautla se manifiesta principalmente a través de la extorsión, un delito que no distingue entre pequeños comercios e industrias consolidadas. Según el líder empresarial, las células delictivas operan con total impunidad mediante amenazas directas y el tristemente célebre "cobro de piso". El costo de trabajar: Cuotas y amenazas Aguilar Ochoa detalló que las exigencias económicas por parte de los delincuentes son variables. Dependiendo del giro y el tamaño del establecimiento, las cuotas solicitadas pueden iniciar en los 2 mil pesos, pero escalan rápidamente a cifras exorbitantes que resultan impagables para muchos emprendedores locales. Esta asfixia financiera ha provocado que diversas empresas tomen medidas drásticas. Entre las acciones de autoprotección destacan la disminución de los horarios de atención al público, la limitación de servicios de reparto a domicilio y la suspensión definitiva de nuevas contrataciones de personal. Carreteras peligrosas y falta de vigilancia Además del acoso directo en los locales, el transporte de mercancías padece el embate de los asaltos en carreteras y vías secundarias. Estos robos generan pérdidas económicas directas y complican el abastecimiento de productos en la región oriente de Morelos, aumentando los costos de operación. Pese a que se ha notado un incremento en la presencia de la Guardia Nacional y la implementación de filtros para revisar motocicletas —muchas veces utilizadas para cometer ilícitos—, la ADIEM considera que los esfuerzos son insuficientes. El dirigente calificó como "preocupante" que el municipio cuente hoy con menos policías que en administraciones pasadas. Obstáculos a la inversión en la zona oriente El panorama se ensombrece aún más con la burocracia local. Además de lidiar con los criminales, quienes buscan invertir en Cuautla enfrentan trámites excesivos y costos elevados para la apertura de negocios. Esta combinación de factores está ahuyentando el capital y frenando la generación de empleos formales. Ante esta crisis, la ADIEM hizo un llamado urgente a las autoridades municipales para fortalecer la seguridad pública de manera real y efectiva, garantizando que el estado de derecho regrese a las calles de la histórica Cuautla.
Cuautla bajo fuego: Extorsiones y asaltos obligan al cierre de negocios
Escrito el 08/05/2026