¡Bomberos al rescate! Atienden tres emergencias en Cuautla

Escrito el 13/05/2026
Aldama Assam Hassan Rashid

Cuautla.- Los elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos de Cuautla tuvieron una jornada de intensa actividad tras atender tres llamados de auxilio ciudadanos de manera consecutiva en diferentes puntos del municipio. Los incidentes, que abarcaron desde riesgos por fenómenos naturales hasta fallas mecánicas y fugas de gas, pusieron a prueba la capacidad de respuesta de los vulcanos durante la tarde de este martes. Rama destroza parabrisas en Cuautlixco El primer reporte se recibió cerca de las 15:00 horas en la colonia Cuautlixco. Los vecinos de la calle Revolución alertaron sobre la caída de una rama de gran tamaño desde un árbol de la zona. Al llegar al sitio, los rescatistas confirmaron que una rama de aproximadamente 5 metros de largo colapsó sobre un tejado y terminó impactando un vehículo estacionado. El peso y la fuerza del impacto provocaron que la madera atravesara el parabrisas de la unidad. Los bomberos procedieron a fragmentar el tronco y retirarlo para liberar el automóvil dañado. Camioneta de frituras a punto de arder Minutos más tarde, los traga humos se movilizaron hacia la carretera Cuautla-Cuernavaca, a la altura de la misma colonia Revolución, por un vehículo que despedía una densa columna de humo. En el lugar localizaron una camioneta Ford color amarillo, propiedad de una empresa de frituras. El motor presentaba un sobrecalentamiento crítico que amenazaba con generar un incendio. Gracias a la rápida intervención de los cuerpos de emergencia, se logró enfriar el sistema y neutralizar el riesgo antes de que las llamas consumieran la unidad repartidora. Fuga de gas en el FOVISSSTE Finalmente, el equipo de bomberos se trasladó al fraccionamiento FOVISSSTE, en la colonia Otilio Montaño, tras el reporte de un fuerte olor a combustible en la calle Alondras. Tras una inspección minuciosa, los expertos detectaron una fuga activa en la conexión del regulador de un tanque estacionario con capacidad de 300 kilogramos. Para evitar una explosión o intoxicaciones masivas, se procedió al cierre de las válvulas de seguridad. Los vulcanos instruyeron al propietario sobre la reparación obligatoria de las piezas para prevenir futuros incidentes.