Cuernavaca.- Los severos encharcamientos e inundaciones registrados en Cuernavaca, Jiutepec y Cuautla son el resultado directo de la negligencia y el abandono preventivo por parte de los ayuntamientos. Mientras los ciudadanos sufren la pérdida de sus bienes materiales, las administraciones locales acumulan señalamientos por desvíos de recursos. La falta de desazolve de tuberías y drenajes ha dejado desprotegidos a miles de habitantes durante el inicio de la temporada de lluvias. La crisis de infraestructura refleja que las prioridades de los alcaldes se encuentran lejos del bienestar de la población civil. Protección Civil señala fallas en la limpieza de drenajes El titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil, Ubaldo González Carretes, confirmó que las afectaciones no obedecen sólo a la intensidad de las precipitaciones pluviales. El funcionario detalló que los problemas acumulados de infraestructura y la nula prevención municipal detonaron el colapso. "En la gran mayoría de los encharcamientos tiene que ver la basura", señaló González Carretes al explicar cómo las alcantarillas obstruidas impiden por completo el libre flujo del agua. Los municipios afectados comparten un historial de opacidad y conflictos internos que paralizan las funciones de los servicios públicos de manera alarmante. En Cuautla, la situación es crítica debido a que el alcalde se encuentra bajo proceso penal en prisión. Urbanización descontrolada y ríos al límite de su capacidad A la par del descuido de las autoridades, el crecimiento urbano desmedido en las principales ciudades del estado incrementa los escurrimientos superficiales. La pavimentación sin planeación reduce la capacidad natural del suelo para absorber el agua de lluvia de manera eficiente. Durante las últimas horas se reportó la caída de seis árboles y afectaciones directas en viviendas de la capital del estado. En la zona de Guacamayas, el desbordamiento del río Apatlaco provocó daños en al menos 30 inmuebles. Los ríos que desembocan en la zona sur de Morelos, como el Tembembe y el Yautepec, alcanzaron el 80 por ciento de su capacidad. Los cuerpos de agua permanecen bajo estricto monitoreo de los rescatistas estatales para prevenir tragedias mayores. La responsabilidad municipal es una obligación ineludible Aunque se exhortó a los ciudadanos a no tirar basura en la vía pública, la prevención de la sociedad no sustituye las obligaciones gubernamentales. Las labores de limpieza de canales y mantenimiento hidráulico son tareas ordinarias que se dejaron de ejecutar. La temporada de lluvias apenas comienza y ya cobra la factura de las inundaciones anunciadas en las zonas urbanas de Morelos. La población exige respuestas inmediatas a los alcaldes que han priorizado sus intereses políticos sobre la seguridad pública.
La factura de la negligencia: Pagan ciudadanos de Cuernavaca, Cuautla y Jiutepec falta de prevención de inundaciones
Escrito el 23/06/2026
Marcela García


