¿Ríos al límite? La alarmante razón detrás de las inundaciones en Morelos

Escrito el 23/06/2026
Marcela García

Ubaldo González Carretes, coordinador de Protección Civil, revela la cruda verdad: la mano del hombre, y no solo la lluvia, está detrás del colapso de MorelosCuernavaca.- El fantasma de las inundaciones regresó con fuerza a la entidad, dejando al descubierto una problemática que año con año colapsa las principales vialidades. Las recientes lluvias que azotaron a Cuernavaca, Jiutepec y Cuautla no solo midieron la fuerza de la naturaleza, sino también la falta de prevención en las calles. El coordinador estatal de Protección Civil, Ubaldo González Carretes, fue contundente al señalar que el origen de estos encharcamientos severos e inundaciones tiene una causa humana directa: el taponamiento de las alcantarillas por toneladas de desechos y la nula capacidad de los sistemas de drenaje pluvial para desalojar los enormes volúmenes de agua. Basura y drenajes colapsados "En la gran mayoría de los encharcamientos tiene que ver la basura", sentenció el funcionario. Explicó que las obstrucciones impiden el flujo natural del agua, lo que genera las anegaciones temporales que estrangulan el tráfico y ponen en riesgo el patrimonio de los ciudadanos en los municipios más poblados. El problema no radica únicamente en la intensidad de las tormentas, sino en el déficit de infraestructura que arrastra el estado. A esto se le suma el crecimiento urbano desmedido, que ha pavimentado zonas clave y reducido drásticamente la capacidad del suelo para absorber el agua de lluvia. Ante este panorama crítico, las autoridades hicieron un llamado enérgico a los ayuntamientos de la entidad para que refuercen las labores de limpieza en canales, barrancas y sistemas de desagüe. Los ciudadanos también llevan una parte de la responsabilidad para evitar arrojar desechos en la vía pública. Ríos al ochenta por ciento y desbordamientos La situación en los cuerpos de agua mantiene en alerta a los cuerpos de rescate. Aunque por el momento se descarta un peligro inmediato para la población, ríos como el Tembembe y el Yautepec ya alcanzaron niveles preocupantes, llegando hasta el 80% de su capacidad total. El foco rojo se encendió en la capital del estado, donde el río Apatlaco sufrió un desbordamiento a la altura de la zona conocida como Guacamayas. Este incidente provocó afectaciones directas en al menos 30 inmuebles, donde el agua ingresó con fuerza dañando muebles y enseres domésticos. Afortunadamente, el saldo final de esta jornada de intensas precipitaciones se mantuvo en blanco en cuanto a pérdidas humanas o personas lesionadas, limitándose a cuantiosos daños materiales y al reporte del colapso de seis árboles en distintos puntos del territorio morelense.