Ambientalistas exigen frenar las visitas descontroladas a la Cueva del Diablo en TepoztlánTepoztlán, Morelos.- La Cueva del Diablo, ubicada en el corazón del Parque Nacional El Tepozteco, sufre una severa crisis ambiental debido a los ingresos no regulados de turistas. Activistas lanzaron un llamado urgente para implementar acciones permanentes de conservación ecológica en este importante refugio. Especialistas en temas ambientales advierten que el ecosistema corre un grave peligro por la ignorancia de los visitantes. La falta de control en los accesos daña directamente a las diversas poblaciones de murciélagos que habitan las profundidades de este sistema de cavernas. El director general de la asociación civil Naturaleza Más Nosotros, Edgard David Mason Romo, destacó la importancia ecológica que posee este complejo subterráneo en la zona norte de la entidad. El espacio cuenta con extensos ramales idóneos para la vida silvestre. Especie en peligro habita la cueva El especialista detalló que una de las poblaciones más relevantes del lugar corresponde al murciélago magueyero mayor. Este mamífero volador está catalogado formalmente como una especie amenazada de acuerdo con las leyes y la Norma Oficial Mexicana actual. La presencia de este animal en Tepoztlán es clave para el entorno ecológico estatal. En la cueva habitan otros tipos de murciélagos que cumplen funciones fundamentales e insustituibles para mantener el equilibrio de los ecosistemas de la reserva forestal. Mason Romo recordó que los murciélagos participan de forma activa en procesos de polinización de plantas silvestres y cultivos locales. También ayudan en la dispersión natural de semillas y funcionan como un control biológico contra las plagas de insectos. La conservación del refugio beneficia de manera directa a la biodiversidad de todo Morelos. Al perder este santuario natural, el impacto ambiental afectaría la flora silvestre del Pueblo Mágico y las zonas agrícolas que dependen de los polinizadores. Piden frenar el turismo destructivo La Cueva del Diablo forma parte de un área natural protegida de carácter federal. Esta condición legal obliga a las autoridades y ciudadanos a considerar criterios estrictos antes de realizar actividades recreativas o deportivas en su entorno inmediato. El activista señaló que el sitio recibe visitas frecuentes de excursionistas que ingresan de forma clandestina. Muchas personas desconocen las características de la caverna y destruyen las condiciones del refugio dejando basura o alterando el descanso de los animales. Por ello, el organismo civil hizo un llamado enérgico a los turistas y habitantes de la zona para respetar el espacio sagrado. Exigieron evitar acciones que ahuyenten a las colonias de mamíferos y promuevan el cuidado real de los recursos. La preservación de la cueva contribuye a rescatar el patrimonio natural de Tepoztlán, municipio con la mayor riqueza biológica y paisajística del estado de Morelos, el cual sufre hoy en día el impacto del crecimiento urbano desmedido.
Murciélagos en peligro: especialistas exigen proteger la Cueva del Diablo en Tepoztlán
Escrito el 22/06/2026
Alfa Peñaloza


