El futbolista ghanés Kelvin Mensáh confiesa su amor por Morelos tras siete años en la entidad

Escrito el 16/06/2026
STAFF DDM

El mediocampista africano superó la desaparición del Zacatepec y hoy es figura del balompié amateur en el estadoEmiliano Zapata, Morelos.- Vino desde Acra, Ghana, con una maleta cargada de ilusiones. El futbolista ghanés Kelvin Mensáh llegó a Morelos en 2019 para integrarse al entonces Club Atlético Zacatepec y, siete años después, asegura sentirse "todo un morelense", gracias al balompié y al arraigo que encontró en la entidad. La travesía de Kelvin Mensáh para llegar al Zacatepec El africano relató en entrevista para Diario de Morelos que llegó a México en 2019, luego de que su primo, Jacob Akron, lo recomendara de forma directa con la directiva de los Cañeros. Tras gestionar su visa y cubrir los gastos del viaje, el club lo trajo a la zona sur del estado, adonde arribó después de un trayecto de más de 25 horas de vuelo. Llegó con la firme ilusión de crecer profesionalmente y adaptarse a un estilo de juego muy distinto al que conocía en las canchas de Ghana. El futbolista ghanés Kelvin Mensáh reconoció que llegó siendo un jugador acostumbrado al regate constante, pero que el trabajo táctico y los entrenamientos en México le permitieron evolucionar. Incluso aseguró que el estado cuenta con futbolistas de gran calidad técnica y experiencia en los diferentes circuitos. De los vestidores profesionales a las "talachas" en los barrios Cuando parecía que su camino profesional avanzaba con paso firme en la Liga de Ascenso, la pandemia y la posterior desaparición del club modificaron por completo su destino. Sin contrato formal y ante la falta de plazas para extranjeros en otros equipos, tuvo que buscar alternativas para mantenerse dentro del país. Fue entonces cuando comenzó a participar en las llamadas "talachas", partidos de nivel amateur que rápidamente se convirtieron en su principal sustento diario. "Gracias a Dios vivo de las talachas. Empecé jugando varios partidos cada fin de semana y así fui saliendo adelante con los gastos", recordó el futbolista ghanés Kelvin Mensáh con una sonrisa. El jugador de 26 años explicó que la diferencia económica entre ambos países influyó en su decisión final de quedarse a radicar en los municipios morelenses. El dinero que gana en los torneos locales le permite apoyar mensualmente a sus padres y hermanos en el continente africano. Lejos de su natal Acra, el futbolista ghanés Kelvin Mensáh encontró en la entidad algo más que una simple oportunidad deportiva. Encontró un hogar, una segunda familia y una tierra que, asegura, ya siente como propia. El mole rojo: su comida favo­rita de México Aun­que admite que extraña la comida de su tie­rra, espe­cial­mente el tra­di­cio­nal fufú pre­pa­rado con plá­tano macho y camote, con­fesó que la gas­tro­no­mía mexi­cana ter­minó por con­quis­tarlo. Su pla­ti­llo favo­rito es el mole rojo con pollo, una receta que probó por pri­mera vez en More­los y que hoy con­si­dera parte de su vida coti­diana. "Cuando probé el mole rojo me gustó muchí­simo. Hasta pedí otro plato", contó entre risas. El fut­bol mexi­cano le cam­bió la forma de jugar Men­sáh des­tacó que una de las mayo­res dife­ren­cias que encon­tró entre Ghana y México fue el estilo de juego. Mien­tras en África pre­do­mi­nan la velo­ci­dad, el físico y las habi­li­da­des indi­vi­dua­les, en México des­cu­brió un fut­bol más téc­nico y colec­tivo. "En África corre­mos mucho y hay mucho talento, pero aquí aprendí otra forma de jugar. El fut­bol mexi­cano es de tocar y moverse, de pen­sar más el juego", explicó. Apoya a Ghana y al Tri­co­lor Con el Mun­dial 2026 en mar­cha, Kel­vin sigue de cerca la par­ti­ci­pa­ción de Ghana, pero tam­bién reco­noce un fuerte cariño por la Selec­ción Mexi­cana. El juga­dor reveló que uno de sus fut­bo­lis­tas favo­ri­tos es Julián Qui­ño­nes, a quien admira por su fuerza, entrega y capa­ci­dad para com­bi­nar carac­te­rís­ti­cas del fut­bol colom­biano y mexi­cano. "Siem­pre he tenido fe en Qui­ño­nes. Me gusta mucho cómo juega y todo el pro­ceso que ha vivido", afirmó.