El obispo de Cuernavaca denuncia el individualismo como causa de la soledad familiar.Cuernavaca, Morelos.- La Iglesia católica en la entidad lanzó una seria advertencia sobre la pérdida de valores comunitarios y el aislamiento emocional que afecta a los ciudadanos. El obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, llamó a la comunión urgente para superar las divisiones. Durante la homilía dominical celebrada en la Catedral del centro histórico, el jerarca católico analizó la realidad social que se vive en los municipios del estado de Morelos. El líder religioso lamentó que el individualismo esté ganando terreno en la convivencia diaria. El obispo explicó que las celebraciones religiosas no deben quedarse como conceptos abstractos o simples teorías. Por el contrario, deben ser una invitación directa para construir una auténtica comunidad de amor y empatía entre los ciudadanos. Familias separadas dentro del mismo hogar en Morelos El panorama actual de las familias en la entidad muestra fisuras graves que requieren atención inmediata de la sociedad. Castro Castro advirtió que existen hogares donde las personas han dejado de encontrarse verdaderamente a pesar de vivir juntos. La falta de comunicación real está destruyendo el tejido social desde la base de la comunidad morelense. El prelado señaló que hoy en día predominan las opiniones individuales sin que exista una verdadera capacidad de escucha hacia los demás. Este fenómeno provoca que las sociedades modernas exalten la libertad individual como un trofeo máximo. Sin embargo, el resultado real de esta tendencia es el aumento alarmante de la soledad y el aislamiento entre los jóvenes y adultos. El llamado de la Iglesia contra la indiferencia social La institución religiosa no puede mantenerse al margen de los problemas que desgarran las relaciones humanas en la actualidad. El líder eclesiástico afirmó que la comunidad no debe vivir desde la rivalidad, la indiferencia o la autosuficiencia. Por el contrario, las parroquias y centros comunitarios tienen la obligación de promover espacios de encuentro verdadero. El obispo recordó el mandato del papa Francisco para impulsar una estructura basada en la humildad y la paciencia mutua. La grandeza del ser humano no consiste en imponer la voluntad propia sobre los derechos de los semejantes en el día a día. El representante eclesiástico exhortó a los fieles a convertirse en constructores de puentes y operarios de la reconciliación. Finalmente, el obispo pidió a los asistentes dejar atrás las confrontaciones inútiles que sólo dividen a los barrios y colonias. Aseguró que la transformación de la realidad estatal comienza cuando el ciudadano decide entregarse al servicio del prójimo.
"Vivimos bajo el mismo techo pero no nos hablamos": Ramón Castro alerta crisis familiar
Escrito el 01/06/2026
Marcela García


